El libro "Coloquios con mascotas" es pura imaginación, pues unos animales de compañía, mantienen unas charlas o coloquios con sus amos. Y siempre tratando de ayudar, dar cariño y serenidad.
Para acceder a la web de la editorial del libro, y poderlo comprar en papel o descargar en PDF, haga clic AQUÍ
Con lo bien que canto, todavía hay quienes dudan de que sea un canario, por eso de no ser mi plumaje amarillo. Pues ahí van mis trinos.
Esta noche mi dueña no va a pasar frio ninguno cuando se acueste, porque no me voy a despegar de sus pies.
El que yo me ponga mascarilla, no es por miedo a coger ese maldito virus, sino para dar ejemplo a la nieta de mi dueña.
No te vayas lejos, pues la rueda delantera derecha, está pinchada, así que el dueño del coche no te extrañe que necesite un gato para cambiarla.
Que sitio más bueno he escogido para presenciar el espectáculo. Menos mal que hoy no actúo porque tengo el pico irritado de ayer por alentar a los de mi equipo.
Menos mal que el jefe nos ha reunido para darnos instrucciones de qué hacer. Y es que eso de darnos de comer y beber anticonceptivos, tiene tela. Cómo siga la cosa así, no vamos a quedar ninguna, o ninguno.
- ¿Qué te ha dicho ese que ha aparcado en la plaza para disminuidos?
-Me ha dicho que solo iba a estar cinco minutos, hasta que salga su mujer de la tienda donde ha ido a comprase un vestido.
- ¿Cinco minutos? ¡Qué cara!. Pues dentro de cinco minutos como aún esté ahí, le cagamos las siete el coche.
- ¡Vale! ya estamos que reventamos.
Este niño que se ha presentado voluntario al espectáculo de Paco, es sensacional. Mira, mira, como mis amigos nos ven con envidia desde lo alto de la carpa.
Desde que pusieron la película "101 dálmatas", se rifan nuestra presencia en todas partes. Y es que ya saben elegir.
Anda que no estoy a gustito. Y es que mi dueña me mima mucho, igualito que yo a ella.
Menos mal que me han prometido una pecera más grande y con rocas y algas, pues me pasaba el día durmiendo por aburrimiento.















